ay amor, porque aun siento mio el derecho de llamarte así?
hoy me siento menos triste, y no porque me duelas menos, o porque hoy haya pensado menos en ti, hoy me siento mejor, porque ayer te vi, y aunque no cruzamos palabra, en verdad ya empezaba a extrañarte demasiado, creo que fue más la felicidad que me causaste que el daño de tu indiferencia.
seguimos adelante, ya casi son dos semanas sin hablar, creo que si consigo aguantar un mes, voy a perder totalmente el hilo de tu vida, y entonces no habrá forma de volver.
en el fondo es lo que quiero, porque se que es demasiada la tentacion de buscarte, y me da miedo caer cd nuevo.
te confieso algo? el día de noche buena cuando me llamaste de Los Angeles, no esperaba que lo hicieras, y me llenaste de felicidad, pero más tarde salí a fumar, y vi una estrella fugaz, y sabes cual fue mi deseo?, le pedi que no permitiera que tu y yo volvieramos jamás...
sé que no fue por mi deseo que tu y yo jamás volvimos, pero en el fondo me sentía un poco culpable por desear algo que me dolía tanto, y a veces cuando llorabas porque no podías olvidarme, me sentía mal por haber deseado eso, ahora sé que fue lo mejor...
sinceramente no me imagino en tu vida, ni creo que tu quisieras vivir en la mía, fue genial, pero luego crecimos, y dejamos de ser lo que eramos, y nuestros sueños aunque eran los mismos dejaron de ser lo que deseabamos, y así llegamos hasta lo que somos hoy, a punto de convertirnos en dos extrañas que cuando se ven en la calle solo levantan la mano para saludar de lejos, y murmuran un hola que ni si quiera hace eco.
a veces maldigo el deseo, pero bendigo mil veces la hora en la que esa estrella fugaz brillo en el cielo y yo pude verla

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