martes, julio 8

Mera coincidencia.


Un día, por mera coincidencia, te encuentras en la bandeja de entrada de tu correo, la notificación de un comentario anónimo que alguien dejó en este blog.

Y entonces un link me redirecciona hasta este lugar, este mágico lugar en el que una versión de mí, pero mucho más joven escondía kilos de sentimientos.

¿Qué sigue?
¿Dejar de escribir en las servilletas ideas esporádicas?
¿Tratar de escribir de nuevo?

Pero ¿qué se escribe cuando uno ya no se logra enamorar de la misma forma en la que lo hacía hace tantos años?




No hay comentarios.: